Argentina | Nummer 622 - April 2026

“No somos un sindicato corporativo”

Entrevista a Belén D’Ambrosio del sindicato de riders SiTraRepA sobre la lucha contra contra el modelo de uberización y la reforma laboral de Milei

El 19 de febrero de 2026, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó una reforma laboral que reestructura radicalmente distintos aspectos del trabajo en el país. Entre ellos está el cambio del estatus de los trabajadores de plataformas. Esto lo hace mediante un nuevo marco regulatorio para el sector, que, según activistas laborales y sindicalistas, profundizará la precarización laboral que ya de por si sufren los riders. LN estuvo en el 6° Campamento Anticapitalista Internacional en Luján en la Provincia de Buenos Aires, y habló con Belén D’Ambrosio, militante del Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación (SiTraRepA), sobre la reforma y su trabajo como sindicato combativo.

Entrevista: Alejandro Desalvo & Merle Merkel

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“No a la reforma laboral” SiTraRepA el día de la huelga general y la votación parlamentaria (Foto: Merle Nanami)

¿Cuál es la situación de los riders en Buenos Aires o en Argentina en general?
Nosotros hoy no somos reconocidos como trabajadores. Eso significa que no nos paguan por hora y que no contamos con la cobertura social necesaria. Cobramos un dólar por pedido entregado, más o menos. Nuestros problemas empiezan en lo habitacional: no tenemos dónde vivir, alquilamos habitaciones muy precarias, o, a veces, compañeros se quedan en la calle. Los problemas de salud no los podemos atender por falta de cobertura social.
Además, en la Argentina estamos viviendo una crisis económica y laboral, y el sector de repartidores está creciendo. Los despidos, el desempleo generalizado y el industricidio hacen que seamos cada vez más repartidores, y que, a su vez, haya cada vez menos consumo, por la economía recesiva. Las aplicaciones se aprovechan de esta masa de trabajadores que tienen a disposición para extender las distancias de reparto y ser más exigentes con el ritmo de trabajo, llegando hasta a bloquear cuentas. Eso genera una especie de cuello de botella donde pareciera no haber salida.

¿Cómo va a afectar la reforma a los repartidores?
Lo primero que hace la reforma es excluirnos de la ley 20.744. de contrato de trabajo, que regula el contrato entre dos partes desiguales: la empresa, o el empleador, y el empleado, es la ley 20.744 que es la ley de contrato de trabajo. El primer artículo de la reforma laboral, que nosotros nombramos contrarreforma, nos excluye directamente. Hasta entonces podíamos hacer  reclamos legales, pero la contrarreforma nos quita la posibilidad de llevar adelante litigios contra las empresas frente a un despido o bloqueo de cuenta. También legalizaron la figura del repartidor independiente, que significa que formalmente ya no somos empleados, sino trabajadores independientes. Entonces, las condiciones de fraude laboral bajo las que ya veníamos trabajando, ahora tienen soporte legal. De esta forma nos quitan cada posibilidad de conquistar derechos e incluso de sindicalizarnos, por ejemplo.

¿Cuáles son los orígenes de SiTraRepA en 2020? 
El SiTraRepA surge, en realidad, como un resultado de la experiencia de organización de los repartidores y repartidoras en medio de la pandemia, que entonces fue un sector que creció mucho. A pesar de ser considerados trabajadores esenciales, no teníamos ningún derecho. Así empezamos a charlar entre nosotros en la vía pública y a organizarnos en los mismos lugares donde los riders nos juntábamos naturalmente: en las puertas de los centros comerciales, en las plazas. Lo que llamamos paradas solidarias empezaron como un comité de solidaridad y apoyo mutuo.
A partir de ahí empezamos a hacer manifestaciones frente a compañías como Glovo. También organizamos una marcha al, en ese entonces, Ministerio de Trabajo en Argentina (hoy en día una secretaría) con la que exigimos cobertura contra todo riesgo, un seguro contra accidentes laborales y el pago puntual y conforme a lo establecido de nuestros salarios por parte de las empresas. La respuesta que obtuvimos fue no éramos considerados trabajadores y que, además, eso no le competía al Ministerio, porque no teníamos representación gremial.

¿Y entonces decidieron formar un sindicato?
Durante las movilizaciones, hubo quienes reconocimos la necesidad de una herramienta legal, es decir de un sindicato, para pelear por el reconocimiento de la relación laboral y nuestros derechos como trabajadores. Entonces nos pusimos a trabajar desde las paradas solidarias,  esas estructuras que habíamos creado en el 2020. Así juntamos firmas de los compañeros para afiliarse al sindicato.
En junio del 2021 nos presentamos legalmente como sindicato en el Ministerio de Trabajo. Desde entonces hemos realizado 10 manifestaciones frente al ministerio. Mientras tanto, fuimos presentando más afiliaciones, ejerciendo presión y tuvimos cuatro dictámenes favorables. Todo este proceso tiene también una dimensión política. Acá en Argentina, dar el reconocimiento al sindicato no es solo un trámite legal; el reconocimiento depende de la voluntad del Estado, a través del ministerio –ahora secretaría–. Es por eso que el proceso está trabado: reconocer al sindicato de repartidores sería dar cuenta de que hay una relación laboral.

Belén D’Ambrosio & SiTraRepA (Foto: Merle Nanami)

¿Cuál es la estructura de SiTraRepA y cuáles son los desafíos?
Nuestra lucha es claramente contra el modelo de uberización. Creemos que no puede haber un modelo empresarial que genere sus ganancias a costa de los derechos laborales de sus trabajadores. Atacamos a las empresas y hacemos campañas acusándolas de ser empresas hambreadoras, que se enriquecen a costa nuestra. Sin embargo, nuestro reclamo también es al Estado, que es quien las deja operar por fuera de los marcos legales vigentes hoy en Argentina.
El sindicato se compone de 2500 miembros. Las paradas solidarias funcionan semanalmente y son la estructura principal del sindicato, su institución mas importante. Ponemos una mesa con un cartel de SiTraRepA y algunas herramientas para arreglar motos y bicis, en invierno ofrecemos bebidas calientes, en verano algo fresco. Hablamos de las distintas campañas y distribuimos volantes para seguir sumando compañeros al sindicato. Además tenemos compañeros que organizan los partidos de fútbol y las comidas y que vienen a las movilizaciones. Las más comprometidos colaboran con el trabajo de organización permanente del sindicato.

¿Qué diferencia a SiTraRepA de los sindicatos tradicionales?
SiTraRepA es un sindicato de base que parte de estar donde están los trabajadores y que sean estos los protagonistas de la organización sindical. El movimiento sindicalista tradicional que existe hoy día en la Argentina está cada vez más lejos de las bases de su gremio, lo cual es un fenómeno mundial. Eso es lo que más nos diferencia: responder a la necesidad de las laburantes. Somos clasistas y solidarios con todos los trabajadores, no somos un sindicato corporativo.

¿Nos podés contar acerca del Campamento Anticapitalista y la participación de SiTraRepA en esta 6ta edición?
Este campamento lo organiza la juventud del YaBasta! y nos invitan porque muchos de los jóvenes que se organizan políticamente (del YaBasta!) también salen a repartir y/o viven del reparto. Quienes trabajamos en el reparto y nos organizamos sindicalmente somos convocados para compartir nuestra experiencia de organización de base. Además, creemos que el campamento es un ámbito de formación muy importante para nosotros, ya que los trabajadores también debemos poder discutir asuntos políticos. 
Además, con lo difícil que es para nosotros juntar el mango, por ahí poder descansar y tener unas vacaciones, esto es una oportunidad para pasar unos días en un lugar que está bueno, de manera accesible y con gente que apoya nuestra lucha. Todos los pibes y las pibas que están acá apoyan al SiTraRepA cada vez que moviliza y vienen a nuestras paradas solidarias, entonces, bueno, por eso el SiTraRepA también pone en pie estas instancias.

Belén D’Ambrosio & SiTraRepA

Belén D’Ambrosio es una voz importante del sindicato de base argentino SiTraRepA (Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación). Al igual que muchos de sus compañeros, es estudiante, reparte comida ella misma y, al mismo tiempo, se organiza para luchar contra las condiciones en las que trabaja. En SiTraRepA, un jóven sindicato de base, se organizan los repartidores de aplicaciones que, en condiciones de extrema precariedad, reparten comida en auto o motocicleta. Hasta ahora, apenas han sido reconocidos por la legislación laboral. La principal reivindicación es el reconocimiento de los repartidores como trabajadores con acceso a derechos fundamentales como el seguro médico, el seguro de accidentes y los convenios colectivos. La lucha de SiTraRepA es, por lo tanto, un ejemplo representativo de una nueva generación del movimiento sindical de izquierda en Argentina, donde los sindicatos establecidos tienen, por lo general, la reputación de ser más bien burócratas corruptos que auténticos defensores de los intereses de los trabajadores.

La reforma laboral y los trabajadores de plataformas

La ley aprobada en febrero introduce cambios amplios en las condiciones laborales en Argentina. Permite jornadas de trabajo de hasta 12 horas, reduce las indemnizaciones por despido y extiende el período máximo de prueba. La reducción de las indemnizaciones resulta especialmente significativa en un contexto en el que Argentina no cuenta con un sistema equivalente al Arbeitslosengeld alemán (seguro de desempleo), lo que implica que los trabajadores despedidos pueden quedar sin una protección de ingresos suficiente. Además, la reforma incluye restricciones al derecho de huelga, limitando el alcance de las acciones colectivas y ampliando las condiciones bajo las cuales una huelga puede ser declarada ilegal.

En lo que respecta específicamente al conflicto laboral, la reforma impone fuertes limitaciones al ejercicio del derecho de huelga en sectores estratégicos. En los servicios considerados esenciales —incluyendo salud, telecomunicaciones, distribución de agua y aeronáutica— se debe garantizar un mínimo del 75% de la dotación en actividad durante una huelga. Para los servicios definidos como de “importancia trascendental”, que incluyen transporte, minería y medios de comunicación, se establece una cobertura mínima obligatoria del 50% del personal.

Si bien la reforma afirma regular la economía de plataformas, los artículos que establecen este marco se concentran principalmente en definir el funcionamiento de los servicios basados en plataformas y la relación entre las empresas, las plataformas digitales y sus usuarios. Las disposiciones referidas a los trabajadores son limitadas, ya que la ley establece explícitamente que quienes realizan tareas de reparto o transporte a través de plataformas son prestadores independientes y no empleados. Como consecuencia, quedan excluidos de las protecciones del régimen laboral tradicional establecido en la Ley de Contrato de Trabajo argentina como las vacaciones pagas, el aguinaldo, las licencias por enfermedad remuneradas y las indemnizaciones por despido. Para muchas organizaciones sindicales y representantes de trabajadores, este marco formaliza de hecho un modelo en el que los trabajadores de plataformas son tratados como “socios” o proveedores independientes en lugar de empleados, legitimando prácticas laborales que anteriormente habían sido cuestionadas en la justicia como casos de encuadramiento fraudulento, despidos encubiertos, manipulación salarial o incumplimientos en los aportes a la seguridad social y en la provisión de protección social adecuada.

Más del 43% de los trabajadores en Argentina no cuenta con un contrato de trabajo formal, una condición estructural que amplifica el impacto de la reforma. Se espera que los trabajadores de reparto estén entre los primeros grupos afectados, ya que la ley legaliza de hecho prácticas laborales que anteriormente se consideraban ilegales en los sectores de delivery y transporte mediante aplicaciones.

La reforma no dejó de encontrar resistencia: Durante la sesión del Senado del 19 de febrero, diversas organizaciones independientes y sindicatos combativos convocaron a una movilización frente al Congreso. Sin embargo, la CGT llamó a un paro general sin movilización, una decisión que los sectores más militantes interpretan como un alejamiento de los principios de la lucha sindical activa y de la representación de los trabajadores frente a una reforma de tal alcance. Los sindicatos combativos e independientes han calificado el rol de la CGT en este debate como pasivo, e incluso algunos lo consideran una traición. A finales de marzo, un tribunal laboral de Buenos Aires suspendió 82 de los 218 artículos de la ley laboral aprobada.


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